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Tinta deportiva

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Puras garritas

Alexander Gómez

Jaguares se hizo de los servicios del campeón goleador colombiano Jackson Martínez para buscar terminar con la sequía goleadora. Junto al delantero procedente del país cafetalero llega su compatriota, el defensa Juan Carlos Mosquera, para complementar la legión extranjera felina. Jaguares se deshizo de jugadores como Adolfo Bautista, Oribe Peralta y Nery Cardozo, con miras al torneo Bicentenario 2010. Para suplirlos llegaron futbolistas con poca actividad en el futbol mexicano, como Edgar Andrade, centrocampista relegado a la banca en Cruz Azul.

Tinta Fresca le presenta un análisis de las altas y bajas en Jaguares de cara al torneo Bicentenario 2010.


¿Cambio de táctica?

Jackson Martinez llega del campeón colombiano Medellín con sello de romperredes (aunque lo mismo se decía de Josiel Da Rocha y vimos cómo terminó la novela). Con la llegada del ariete se busca concretar las jugadas en goles y terminar con los casi 10 meses sin ganar en casa, aunque nuevamente se tiene que confiar en alguien de fuera. El delantero tiene como características la rapidez y la contundencia, con un metro 85 centímetros de estatura y 83 kilogramos, buscará ser un centro delantero certero. La llegada de refuerzos como Diego Ordaz y Juan Carlos Mosquera obedece más a un cambio de táctica que a una necesidad. Ordaz, de origen mexicano y campeón con Monterrey el torneo anterior, es defensa que puede desempeñarse como central así como por laterales.

Por su parte el colombiano Juan Carlos Mosquera es un defensa lateral definido por Tena como “rápido, con buen arranque, llegada al área contraria y excelente asistencia”. Es decir, Jaguares optaría por línea de cinco defensas para tener salida por izquierda con Razo y por derecha con Mosquera, dejando la marcación a Gandolfi, Flores y Álvarez. Ambos jugadores fueron campeones en sus anteriores equipos, aunque Ordaz fue titular en la primera mitad del torneo, pues no participó en las finales. El hueco táctico del
Bofo y Nery Cardozo será sustituido por Édgar Andrade, volante creativo proveniente de Cruz Azul, donde tuvo poca actividad por sus constantes lesiones. Andrade sufrió una de las lesiones más impactantes en el futbol mexicano, al doblarse el pie de forma tal que quedó al lado contrario de su pierna.
A partir de ese momento fue víctima de las lesiones, mismas que lo alejaron de la titularidad.

Pero este volante ha demostrado tener técnica y visión de cancha, por lo que puede convertirse en el orquestador del equipo en colaboración con Argüello o el
Recodo Valdez. Estas son las nuevas garritas de los felinos; falta ver si con ellos Jaguares, por lo menos, arañan cuartos de final.


Cabezazos, marrullerías y malas decisiones: el sello de las peleas en Chiapas

A topetazos

Alexander Gómez

El cuadrilátero tuxtleco, más que un ring de box, se ha convertido en un coliseo de cabras que gustan de los topetazos. Y es que en las últimas tres peleas de campeonato, catalogadas de talla internacional, han aflorado las marrullerías, malas decisiones y decepciones boxísticas. La primera pelea clasificada como tal y que dejó mucho que desear, fue el regreso del Lacandón Cruz como campeón a su país y en específico a su estado. Aquél encuentro frente al Coloradito Solís, se convirtió por momentos en un encuentro de lucha libre, con golpes bajos, cabezazos y agarrones.

Otro ejemplo fue la pelea entre Edgar Sosa y el filipino Rodel Mayol, noche con grandes expectativas y la cual se resumió en un certero cabezazo, tres rounds y victoria tagala.

La última de las presentaciones “estelares” en el Palenque de Gallos, corrió de nueva cuenta a cargo de Cristóbal Cruz, donde nuevamente se dio muestra del poder de la frente. Corría el tercer round cuando el púgil chiapaneco acusó un cabezazo, mismo que el médico de la pelea consideró suficiente para detenerla. Al no poder continuar la pelea, los jueces optaron por declarar empate técnico, pues el cabezazo que la detuvo fue “circunstancial” y no intencional. Cruz vence, pero no convence, pues en sus dos últimas defensas ha decepcionado por su estilo de boxear. A Cristóbal Cruz se le vio fuera de forma, falto de técnica y ganas por tomar la iniciativa en la pelea. De hecho, contra el Piolo, la decisión por parte de los jueces no dejó satisfecho al público, mismo que abucheó y ni siquiera esperó la “celebración victoriosa” del chiapaneco.

Lejos del campeonato

Después de obtener el título frente a Thomas Mashaba y retenerlo por primera ocasión contra el francés Cyril Thomas, Cristóbal Cruz se ha estancado. Lejos quedó la apabullante velocidad mostrada frente a Mashaba y el pundonor derrochado en París frente a Thomas.
De hecho, el Lacandón ostenta el récord de más golpes conectados en una pelea de campeonato, aunque en Chiapas no lo ha demostrado.

En la pelea del Lacandón frente a Jorge Solís, misma que marcó el regreso como campeón a su estado, se le condenó la técnica y las marrullerías (como un certero frentazo). Incluso hay que recordar que en el doceavo round, la lluvia de golpes por parte del retador fue tal que al campeón, literalmente, lo salvó campana. El pasado 17 de diciembre la historia no fue distinta, pues nuevamente el desempeño del chiapaneco dejó gran cantidad de dudas. Se le vio falto de condición, recibió muchos golpes, sin punch; y sobre todo, exceso de confianza frente a un rival de cuidado.
En el tercer round el Lacandón acusó golpe ilegal con la cabeza y demostró incapacidad para seguir peleando.
Aunque después de anunciar empate técnico y la retención del título, el golpe se le olvidó y celebró la victoria como si hubiese sido nocaut efectivo en el primer round.

De contrastes se habla

Situación distinta fue el desempeño de peleadores como Romeo Anaya y Víctor Manuel Rabanales, chiapanecos que defendieron título en su estado. El primero fue el Lacandón Anaya el 31 de octubre de 1971, cuando consiguió el título nacional gallo al noquear al poblano Alfredo Meneses en el tercer round. Luego, en lo que era la catedral del boxeo chiapaneco: la plaza de toros San Roque; Anaya venció también a Néstor Jiménez.

El Lacandón es considerado uno de los mejores pesos Gallos de la historia, incluso el experimentado comentarista boxístico Alfonso Morales lo catalogó como el mejor. Otro “gladiador” chiapaneco fue Víctor Manuel Rabanales, quien fue el primero en disputar un título internacional en el estado frente al argentino Luis Ocampo.

Fue en mayo de 1992 cuando el chiapaneco defendió su título del Consejo Mundial de Boxeo, pelea en la que noqueó en el cuarto asalto.
Sin embargo, la historia del nuevo Lacandón, Cristóbal Cruz, está lejos, muy lejos de las leyendas boxísticas chiapanecas.


Expulsación

*Dinero y futbol
*¿Refuerzos suficientes?

Para Antonio Leonardo, el ser presidente de un equipo en primera división fue un paquete demasiado grande.
En sustitución llega un extranjero (otro más), Olaf Morales, quien se ha desempeñado como agente en equipos españoles como Tenerife y Sevilla. Aunque lo relevante en el futbol mexicano del nuevo líder de los pantalones largos felinos, fue llevar al seleccionado nacional Gerardo Torrado al futbol español.

Sin embargo el cambio tiene dos incógnitas básicas: su salida, ¿obedece a la ineficacia al frente de un equipo intermitente y sotanero? O bien, ¿a que las farmacias están a punto de la quiebra por los felinos? ¿Será la mejor solución la llegada de un español al futbol mexicano y en especial a aun equipo que necesita de una excelente dirección administrativa? Recordemos que en su momento Jaguares presentó al también español Cedric Thyus como director de fuerzas básicas y hasta el momento no ha proyectado a jugadores de la cantera que se afiancen en el primer equipo.

De momento sólo queda la pregunta al aire: ¿cuál será la verdadera razón de la salida de Antonio Leonardo, justo al inicio del torneo considerado el más competitivo?

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Para el 2010, la esperanza de goles en Jaguares queda en manos de un extranjero, pues la polémica contratación del colombiano Jackson Marínez por fin se materializó. Aunque eso implica relegar a jugadores jóvenes y mexicanos, nuevamente, a la banca; tal es el caso de Ezequiel Orozco, quien se había ganado un lugar a pulso. Y es que puede confiarse en la buena visión de Luis Fernando Tena para traerlos, pero la mayoría de ellos son jugadores que tuvieron poca actividad.

Vea usted si la desconfianza no tiene fundamentos: Antonio Salazar viene de la primera A, Diego Ordaz y Édgar Andrade fueron suplentes con Monterrey y Cruz Azul. El único titular es Juan Carlos Mosquera, aunque según el técnico Luis Fernando, no estará acoplado para los primeros partidos.



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