Tinta Fresca

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LOS DE CAJÓN

Bolo reclamador


Un borracho llega a las tres de la mañana a su casa, abre la puerta de la habitación de una patada, ve a su mujer dormida y le dice:
—¡Muy bonito, muy bonito! La señora aquí durmiendo y uno bailando con desconocidas.

Carro del año


Están dos nacas en una fiesta
nice haciéndose pasar por fresas y una dice:
—¡No mames
wey! Mi papa chocó el carro anoche.
Y la otra le contesta:
—O sea, no lo puedo creer
wey, ¡ya me imagino el tiradero de elotes!

Cambio de clima


Una pareja de pingüinos, que no pueden tener crías, deciden adoptar un pollito de California. Cuando vuelven al Polo Norte, el pollito dice:
—¡Pu, pu, puuu!
El padre pingüino le responde:
—No, tú eres un pollito y tienes que decir: pío, pío.
El pollito vuelve a decir:
—¡Pu, pu, puuu!
—No, es pío, pío…
—No, es: pu, pu… ¡puto frío que hace aquí!

El tubazo


Un borracho llega tarde a su casa, entonces su esposa enojada le dice:
—Pánfilo, ¿por qué llegas tarde y borracho?
—Vieja, es que me agarraron a
tubazos.
—¿Cómo que a
tubazos?
El hombre, muy inocente, responde:
—Es que mis amigos me decían: “ten tu vaso, ten tu vaso”.

Marido sincero


—Vieja, ayer tuve un sueño húmedo contigo.
—¿En serio, viejo? ¿Y cómo fue?
—Te atropellaba un camión y yo me orinaba de la risa.

Naco vs Fresa


Un gatito naco le dice a una gatita fresa:
—Oye gatita, ¿vamos a jugar al pasto?
—¡Pero qué naco! Se dice césped y no, no quiero.
Después de un rato, el gato naco le dice a la gata fresa:
—Oye, ¿jugamos al hilo?
—Pero qué naco, no se dice hilo, se dice estambre y no, no quiero.
El gatito se sienta frente a ella y en eso pasa un ratoncito en medio de ellos; el gato le dice a la gata:
—Oye, ¿cogemos al ratón?
Y la minina dice:
—Pero qué naco, no se dice al ratón, se dice al rato y sí, sí quiero.

Órgano kilométrico


En clase de Medicina, pregunta el profesor:
—¿Quién puede decirme cuál es el órgano del cuerpo que puede agrandarse nueve veces su propio tamaño?
Toda la clase se queda en silencio, y una chica muy tímida levanta la mano y dice:
—El pene.
El maestro responde:
—No, es la pupila. Pero felicíteme a su novio de mi parte.



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