Tinta Fresca

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LA COLUMNA

*‘La Nena’ hará historia
*Los Albores, la mafia
*Pablo ‘Mandela’ Salazar

—¿ESTÁN preparadas las mujeres para gobernar? —le preguntaron reporteros al presidente Adolfo López Mateos, a propósito de un relevo en la Corte.
—Las mujeres sí, los hombres no.
TAL ANÉCDOTA viene a cuento por el virtual nombramiento de la compita
María Elena Orantes como la primera mujer que aspire a la gubernatura de Chiapas.
TEÑIDA de amarillo, mucho se le cuestionará que haya emigrado del partido que abrigara con toda su pasión tricolora.
SU BANDERA será el arraigo, como ya una vez lo había hecho, para golpear una y otra vez a quien era desde hace varios años su
villano favorito, el meco Manuel Velasco Coello.
LA MUINA de
La Nena radica en por qué al pichi de la política aldeana le llevó tan poco tiempo colocarse en la antesala de la gubernatura (una década), mientras que a otros les consume toda una vida aspirar siquiera como posible.
LA
ORANTES, usted recordará, empezó en un más o menos modesto hueso en el Congreso, el área de Prensa, pues ella es comunicóloga de profesión.
ALGUIEN pensó, una vez, que en el PRI pudiera ser un buen
cartucho, fresco y no quemado, para representar a las féminas, recibiendo inquietudes del mujeraje por todos lados.
SU VENTAJA de género la colocó muy pronto para ser considerada diputada federal, en el 2003, donde se quedó pegadita a la mítica
Elba Esther Gordillo.
Y DE AHÍ, ni quién la parara, colocándose en 2006 como suplente de
Juan Sabines, cuando intentaron darle la Senaduría como premio de consolación para declinar a la gubernatura.
ENTONCES, ante un
cachorro desafiante al dedeado José Antonio Aguilar Bodegas, La Nena quedó como primera fórmula, asegurando esa chuleta sexenal.
[EL BENEFICIARIO, por cierto, de cuando
La Nena se vaya del Senado, será el rielero Francisco Grajales, quien estará dos rayitas arriba de lo mamila.]
LA NENA podría presumir que sólo con sus familiares gana, pero la realidad es que en Chiapas, las conveniencias y no las ideologías, son las que definen los apoyos.
LO QUE SÍ es seguro es que
María Elena pasará a la historia como la primera mujer aspirante a la gubernatura, aunque las mujeres sí estén preparadas para gobernar, pero los hombres no.



“SI NO es mi
Roberto, Juan se va a arrepentir”.
ES LA VOZ del Don de Comitán, el viejo cacique que está a punto de jubilarse pero busca desesperadamente heredarle el trono a su
pichito.
EL DE LAS SIGLAS RAG, el hombre de las pantomimas de desarme zapatista y los excesos etílicos en el Poder, está empecinado a imponer a su hijo
Robertito.
A TODO aquel que quiere escucharlo,
Albores Guillén se ufana de que como amigo, es de lealtades a toda prueba, pero como enemigo, no lo quisieran conocer.
EL MISMO ‘Don’ es el que le busca los apoyos, con otros miembros de su familia, para que el
pichito RAG promueva su imagen.
AL VIEJO RAG también se le atribuye el haber convencido a
Juan de encarcelar a su antecesor, Pablo Salazar, por sus odios familiares.
[EL SOYALTECO siempre amenazó a los
Albores con meterlos a la cárcel, por el desorden administrativo que le entregaron.]
AL
COSITÍA de la vieja guardia se le atribuye también algunos puentes de comunicación con actores nacional de primer nivel, que luego cobró para su chamaquito.
O A VER: ¿No fue acaso en el sexenio de
Juan Sabines en el que ha hecho toda su trayectoria política el compita Roberto Albores Gleason?
NO HAY duda que juntaron destinos y los
Albores, asumidos como la mafia que son, pretenden cobrarse los favores.
DE LO CONTRARIO, el Don de Comitán ya lo está advirtiendo para todo aquel que quiera escucharlo: “Si no es mi
Roberto, Juan se va a arrepentir”.



INGENUOS o amnésicos.
ESO DEBE creer
Pablo que somos cuando escuchamos sus participaciones en medios nacionales, choreando a periodistas que desconocen la realidad de su sexenio.
A LO MEJOR el soyalteco tiene razón en cuestionar lo que le cuestiona al
góber Juan, pero la realidad es que es un mentiroso recurrente.
O A VER, ¿a poco usted le cree a Pablo cuando dice que “no metí a nadie a la cárcel”? ¿O cuando menciona que su gobierno fue ejemplar en rendición de cuentas?
LA VERDAD, escuchar a
Pablo compararse con Nelson Mandela es un insulto a la dignidad de los presos políticos en el mundo.
¿POR QUÉ cree que recurre a medios nacionales? Muy simple: porque sabe que más de uno se negará a creerle a piejuntillas y lo cuestionará en serio.
EL AJUSTE de cuentas que tiene con
Juan Sabines por haberlo metido a la cárcel, tendrá que enfrentarlo el propio cachorro que ya casi se va.
EN CHIAPAS, sin embargo, la gente tiene memoria del gobierno de Pablo y, créame, más de uno no lo recuerda con beneplácito.
AL CONTRARIO, precisamente por sus odios y venganzas, que ahora dice le tienen a él, fue que usó y abusó del Poder en contra de los que él etiquetó como sus enemigos.
POR ESO, cuando Pablo avienta su choro mareador, ha de pensar que somos una de dos: ingenuos o amnésicos.


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