Tinta Fresca

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Año 9 • Tinta Fresca No. 164 • Enero de 2012

- Argosa: la confección que ha vestido a los hombres chiapanecos durante más de 54 años -

Éxito a medida

TRAJE completo. La idea a corto plazo en Argosa, es que los clientes salgan completamente vestidos, “por eso estamos en pláticas para introducir la zapatería y perfumería, pues ya vendemos ropa interior, corbatas y cinturones, además de la ropa de nuestra marca”. Foto: Alexander Gómez

Selene Suchiapa

Argosa no es sólo una moda, es una tradición.
¿Está harto de ver únicamente
boutiques para damas?
En Tuxtla existe el lugar ideal para que los
barracos entren mal vestidos y salgan como verdaderos dandis chiapanecos.
Y lo mejor para la hombrada chiapaneca: es exclusivo, con ropa a medida y tienen tras de sí más de 54 años en la confección.
La sastrería
Argosa hace unos cortes con Tinta Fresca para conocer cómo tomarle medidas exactas al éxito y la perseverancia.

Pasión bien etiquetada


Hace poco más de 57 años, don Artemio Gómez Santiago, decidió darle un
giro a su destino laboral y profesional: estudiar sastrería en la ciudad de México.
Así, dejó atrás su vida en el rancho de su natal Villaflores y lo que pudo ser su oficio (agricultor o ganadero) por cumplir el sueño de confeccionar la elegancia en el vestir masculino.
Aproximadamente tres años después, don Artemio demostró que sí se puede ser profeta en tierra propia y montó su primer taller de sastrería.
Ante un mercado virgen e itinerante, sufrió los altibajos de todo empresario: pocas ventas, temporadas bajas muy largas, entre otros.
Aventurándose, dejó sus raíces y se trasladó a Tuxtla, donde inauguró su sastrería, lugar que le dio una nueva perspectiva empresarial y el inicio de su éxito: etiquetar sus confecciones bajo una marca.
Y es que, a decir de su hijo Alejandro Gómez, “la ropa sin etiqueta se ve muy chafa”; por ello, aparece en el mercado
Argosa.
Y aunque muchos piensan que es el apellido del fundador,
Argosa está formado con la primera sílaba de su nombre y apellidos.

La mejor hechura


En esta sastrería aplicaría bien el adagio: la moda debe acomodarse.
—¿Cuál es la plusvalía de
Argosa?
—Nuestra principal fortaleza es que es ropa a medida, pero no sólo eso, sino que es ropa fina, bien manufacturada y con la garantía de que está hecha para durar.
—¿Satisfacción total al cliente?
—Vamos a pensar que sí, pues nuestro banco de registros tiene un aproximado de cuatro mil 500 clientes formales; es decir, que regresan constantemente y de los cuales, el 30 por ciento, son duraderos pues hemos vestido a una familia hasta por tres generaciones.
Incluso, Alejandro Gómez revela orgulloso que la sastrería de su padre, ha sido encargada en diversas ocasiones de vestir a políticos.
Cabe destacar que para hacer un trabajo de calidad y satisfacer el gusto de los caballeros y niños, son 12 personas que laboran en la empresa, entre operarios, personal de ventas y administración.

El proceso de elaboración

Con
Argosa en Tuxtla no se distinguen las temporadas bajas, de las altas.
—¿Cuánta ropa producen mensualmente?
—Un aproximado de 200 camisas y 200 pantalones marca
Argosa, la idea central es tener una boutique sólo para caballeros pero de sastrería de nuestra marca.
—¿Qué tiempo lleva elaborar una camisa?
—Normalmente de dos a cuatro horas, depende del tipo de camisa, las guayaberas son las más elaboradas y las que pueden llevarse hasta cuatro horas entre el cortado, trazado y ensamblado.
Sin embargo, Alejandro Gómez explica que, en un encargo de diseño exclusivo, pueden tardarse hasta tres días, pues la confección pasa por varias manos especializadas y que dedican tiempo para entregar un trabajo de calidad.
Y es que con esa especialización,
Argosa demuestra que, tras más de 54 años de trabajo, ya no es sólo una moda, sino una tradición.


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