Año 6 • Tinta Fresca No. 134 • Del 16 al 31 de Agosto de 2010
CONEJO “majo”. Estudiar al SITUTSA como pionero en la utilización de biodiesel y el impacto económico en el trabajo de la jatropha como combustible es el objetivo de la Unión Europa a través de la financiación de un proyecto de investigación entre México y España. Foto: Alexander Gómez.
- La infraestructura del SITUTSA, objeto de estudio de la Unión Europea -
El Conejo se va a exportar
Alexander Gómez
Los investigadores “abrieron” al conejo para estudiar su fisonomía.
El Sistema de Transporte Urbano de Tuxtla (SITUTSA) es, por su infraestructura y funcionamiento, objeto de estudio de la Unión Europea.
La organización del “viejo continente” financia un proyecto para la evaluación de los impactos socioeconómicos de los establecimientos de biocombustible.
Y es que la puesta en funcionamiento del Conejobus fue el detonante para que en Chiapas comenzara el proyecto de elaboración de biocombustible, con alto impacto económico.
De hecho, el SITUTSA cuenta con su propia planta de biodiesel elaborado en su totalidad en el estado, misma que produce ocho mil litros diarios de biocombustible.
El trabajo es realizado por el binomio España-México, a través de la ingeniera Iria Soto, investigadora del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña; y Brenda Díaz, bióloga del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
Raúl Serrano Aramoni, titular de la dependencia, fue quien explicó el funcionamiento estructural del SITUTSA, como objeto de estudio por su vanguardia biotecnológica.
Ambas investigadoras enfocan su atención en la utilización del fruto conocido como piñón o jatropha.
Cabe recordar que el Conejobus trabaja, desde el 26 de mayo, con combustible biológico, obtenido tras una mezcla de diesel y biodiesel.
Así, por ser pionero en la utilización de bioenergéticos, los investigadores “abrieron” las entrañas del conejo, para estudiar su fisonomía.